El periodista Alejandro Fonseca nos describe una de sus historias con Juan Ulloa

 

La banca no fue tu aliada en el deporte pues te conocimos más por tu amor con las piolas y efectividad con tus potentes piernas.

Grande con la rojinegra pero igual de grande con la tricolor y los clubes donde estuviste. Una mañana cálida en Alajuela me lo topé. El día anterior había perdido la Liga y le pregunté ¿cómo está Don Juan? a lo que respondió «muy bien y hoy soy manudo»., me sorprendió su respuesta y continuó «es que yo solo soy liguista cuando la Liga pierde. Los demás son liguistas solo en las buenas».

La última vez que lo entrevisté quedará muy grabado en mis recuerdos. Acordamos una hora de vernos en su casa y ahí llegamos puntual. Lo saludamos desde la acera. Para romper el hielo le dijimos ¿podemos conversar?, a lo que respondió «sí pero rápido porque tengo que escuchar el programa de Leonel», en referencia a Sensación Deportiva. En aquella ocasión nos habló de su carrera y vimos el pequeño museo que tenía en su casa, con cientos de fotos y recuerdos. También lo veía en misa, en el mismo lugar, en la Iglesia Santo Cristo de La Agonía, a dos bancas del Santísimo.

Este domingo, al entrar a la Iglesia, fue imposible no volver a ver a esa banca, donde de pie resaltaba su figura. Ya no estaba ahí, con razón hace ya varias semanas no nos veíamos. Ahora está al lado del Altísimo, El Loco, el que rompía las redes de un patadón. Descanse en paz Juan Ulloa Ramírez, aquí te vamos a extrañar mucho, más cuando te busquemos y no estés, en las calles de Alajuela, en el Morera Soto, tu oficina, en aquel lugar del templo, a dos bancas del Santísimo. Alejandro Fonseca Hidalgo.

 

Escrito por: Alejandro Fonseca