No puede ser posible que el deporte por el cual hemos llorado, sangrado, reído y abrazado, sea secuestrado y violado por el maldito dinero, el fútbol ya no es un juego de once contra once, ahora es una sala de videojuegos que gana el que más aficionados lleva al estadio y más patrocinadores pone en el estadio, nuestro fútbol fue secuestrado y robado, situación que nos da asco, vergüenza, dolor y enojo.

La mafia que maneja el fútbol ya llegó al descaro en la CONCACAF de no tener miedo al escrutinio mundial, ya no interesa disimularlo, México tiene sí o sí que ir a la final de la “Copa Robo” perdón Copa Oro, y ojo que de esto no tienen culpa los jugadores ni aficionados aztecas, esto es de esferas inimaginables o más bien muy tangibles.

Hoy Costa Rica se puso la camiseta panameña, hoy la prensa azteca se puso la camiseta panameña, hoy el mundo entendió que el por qué CONCACAF es la zona más sucia y probablemente de fútbol menos desarrollado, ah!!! pero les aseguro que es el más desarrollado en meter mano negra en el campo de juego, ahí si somos campeones mundiales.

Ya Costa Rica lo había vivido unos días atrás con un penal inexistente al minuto 124, ahora fue Panamá que de una manera más descarada vivió como los de cuello largo representado por un “árbitro” descuartizó la entrega en el terreno de juego de los centroamericanos, porque señores los malditos dólares mandaron hoy en Atlanta.

Qué clase de lección le dieron al mundo entero los jugadores canaleros que no se quedaron callados ante la violación del fútbol que se vivió en la grama del Georgia Dome, mis felicitaciones hermanos panameños, ustedes tuvieron los huevos que nuestro seleccionado nacional no tuvo.

Amigos y amigas que amamos el fútbol, hoy es de luto, lo que ya sabíamos que estaba muerto ahora está putrefacto y lleno de gusanos, en CONCACAF ya ni para disimilarlo da.

Espero que al menos esta injusticia vivida primero por los nuestros y ahora por los panameños sirva para que el resto del área se una y quite esta “copita de dos (USA y MX)” y lo haga como el resto del mundo, en sedes que se alternan.

Señores de Centroamérica levantemos nuestra voz, los que tenemos la bendición de tener la pluma usémosla, aficionados pidámosle a los jerarcas y denunciemos, esto es triste.

Hoy al fútbol lo violaron y lo secuestraron por los mismos de siempre, por los mismo que todos conocemos.

Hoy la pelota que nos acompañó desde pequeños está llena de excremento, excremento que salió del cuerpo de la mafia CONCACAFIANA.